La investigación explora conexiones entre Oswald y el gobierno ruso mientras el equipo rastrea a un ex oficial de la KGB que ofrece un revelador testimonio, afirma que Oswald llegó a la embajada rusa en la ciudad de México pidiendo regresar a Rusia.

Oswald parecía emocionalmente inestable y sacó una pistola durante la entrevista, terminando la reunión y resultando en su expulsión de la embajada.