La prisión de Halden de Noruega, considerada la más humana del mundo. Aunque es la máxima seguridad, no lo adivinarías nunca por la falta de algo intrínseco en toda cárcel, rejas.

Construido en 2010, a unas 15 millas de la frontera con Suecia, se dice que su tasa de reincidencia es la más baja del mundo. El enfoque en Halden es abrumadoramente en la rehabilitación, y la pena máxima de Noruega para delincuentes es de solo 21 años, con celdas mejores que algunas habitaciones de hotel, que incluso que están equipadas con un televisor y una nevera, es fácil olvidar que se está en la cárcel en este centro penitenciario.